ĀæEs negativo el juego ābruscoā con la niƱez?
- Lcdo. Fernando A. Cuevas Quintana
- 22 abr 2025
- 3 min de lectura
Actualizado: 26 abr 2025
Correr, dejarse caer sobre el sofĆ”, jugar a la "lucha libre"⦠¿te suena familiar? Muchos padres, madres y cuidadores sienten preocupación al ver a sus hijos e hijas envueltos en este tipo de juego fĆsico vigoroso, tambiĆ©n llamado "juego brusco" o "rough-and-tumble play". Es normal sentir el miedo y pensar que āse van a lastimarā, āse van a volver agresivosā, āesto no es juego sanoā. Sin embargo, hoy quiero invitarte a ver con otros ojos esta forma de jugar que lejos de ser peligrosa o inadecuada, podrĆa ser profundamente beneficiosa para el desarrollo optimo de la niƱez.

A veces, el cuerpo habla mĆ”s fuerte que la boca. El juego fĆsico vigoroso es una forma natural y saludable de expresión en la que los niƱos exploran su fuerza, prueban lĆmites, liberan tensiones y crean vĆnculos. Lejos de ser una seƱal de conducta agresiva, suele ser una forma intencional para crear o provocar una conexión. Basta con observar una buena sesión de "lucha libre" entre un adulto y un niƱo, para ver sonrisas, risas, contacto visual y mucha complicidad. Es literalmente una expresión corporal llena de afecto. Vemos al niƱo abierto libremente a la oportunidad de conectar con el adulto y mostrar interĆ©s en que el juego continĆŗe por el mayor tiempo posible, incluso aunque como adultos queramos parar por ya estar fĆsicamente cansados.
Este tipo de juego tambiĆ©n enseƱa a los niƱos habilidades esenciales como la autorregulación, negociación, empatĆa, lectura de seƱales sociales, y algo muy importante como lo es el valor del consentimiento mutuo. En el "juego brusco" aprenden a parar si alguien dice "no", a notar si el otro ya no se divierte y hasta a pedir perdón si se excedieron. ĀæNo es eso justamente lo que esperamos que comprendan para una vida en comunidad saludable?
Es importante mencionar que el rol del adulto es clave. No se trata de dejar que todo pase sin lĆmites. Debo aclara que aunque su presencia debe ser empĆ”tica, firme y no directiva, tambiĆ©n el espacio debe ser divertido y seguro para todas las personas que participan del mismo. En ocasiones puede ser necesario mensajes como: āMe encanta ver cómo se divierten, pero usar ese objeto puede lastimarlos, vamos a detenernos y buscar otra opciónā. AsĆ, el niƱo o niƱa se siente visto, validado, pero tambiĆ©n seguro. Recordemos que es muy probable que estemos trabajando con niƱos que se encuentren en el proceso de desarrollo de la autorregulación, habilidad que sigue en transformación hasta la adolescencia.Ā
Vale la pena preguntarse: Āæpor quĆ© nos incomoda tanto este tipo de juego? Tal vez porque a muchos de nosotros no se nos permitió jugar de esta forma, o incluso escuchĆ”bamos frases como "juego de manos, juego de villanos". En muchas ocasiones la energĆa del saque podĆa ser confundida o interpretada como violencia.
AcompaƱar a la niƱez Ćŗnicamente desde el miedo nos aleja de las posibilidades de una conexión profunda.Ā No le temas al juego brusco, obsĆ©rvalo con curiosidad y participa si puedes para que te sientas parte del proceso. Si sientes que aun te cuesta, habla con tu niƱo interior estoy seguro de que ese tambiĆ©n quiso correr, brincar, jugar con almohadas y tumbarse en el suelo para reĆrse un rato. Tal vez ahĆ encuentres la puerta para acompaƱar a tu hijo o hija con menos miedo y mĆ”s presencia.
El juego brusco, cuando es seguro, consentido y acompañado, no es violencia, es la infancia en su mÔxima expresión. ”A jugar!
Ā
